¿PODEMOS aguantar hasta las Generales?

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Dicen que no es oro todo lo que reluce…y de repente esta frase a algunos les ha venido al pelo para criticar al tal Pablo Iglesias, ese señor de Podemos que ha conseguido sacar los colores a los oxidados políticos de esta España querida.

Desde que el pasado domingo consiguiera entrar en el Parlamento Europeo, sin grandes inversiones en campaña, sin aparecer en los principales debates televisivos y sin hablar de machismo, parece que todos y cada uno de los argumentarios que corren y circulan por los correos electrónicos de las formaciones más afectadas solo contienen datos y afirmaciones nada positivas sobre el señor Iglesias.

Desde una pelea que mantuvo con unos raperos que intentaron robar una mesa de mezclas a unos universitarios, a su apoyo a Hugo Chávez o a la Revolución Cubana. Y todo ello pasando por donde compra la ropa que no es otro lugar que Alcampo, como afirmaban desde Intereconomía haciéndose eco de una entrevista del joven político al canal Divinity.

Además a Pablo Iglesias se le critica por considerar que el pueblo tiene derecho a ir armado y citar a Huey Percy Newton, político y revolucionario estadounidense, cofundador y líder inspirador de los Panteras Negras que dijo que un pueblo desarmado puede ser sometido a la esclavitud en cualquier momento. Por lo que sus palabras, si son ciertas, son poco afortunadas, pero como la de tantos y tantos políticos de este país que en su día dijeron algo de lo que se retractaron pero que a buen seguro siguen pensando.

Y hablando ayer con varias personas precisamente sobre el líder de Podemos y sobre quienes le atacan. La mayoría coincide en lo mismo, “este señor puede haber dicho misa sobre Chávez, Maduro o inmaduro, pero ha sido el único que ha sabido llegar al ciudadano y por eso ha conseguido más de un millón de votos”. Hasta un señor que ha votado al Partido Popular desde hace años insistía en que no entendía cómo se atacaba a alguien que lo único que ha logrado ha sido decirle al pueblo lo que quiere oír, todo ello después de asegurarme que había votado nuevamente al PP pero porque no había oído al tal Iglesias hasta el pasado lunes.

Así que fíjense lo sencillo que es crear una campaña de descrédito contra alguien y conseguir que en vez de deteriorar su imagen, se esté produciendo el efecto contrario. Porque en tiempos de bonanza económica nadie habría escuchado a un individuo, como le llaman, proponer un empleo decente o que la jubilación se quede en los 60 años. Pero ahora sí le escuchan porque el hartazgo es general y los que han estado arriba no han sabido mirar a los de abajo.

Que poco hábiles han estado estos muchachos de PP y PSOE con sus ataques porque lo que están consiguiendo es que Pablo Iglesias tenga aún más publicidad, y quien no le conozca, como decía este señor del que les hablaba antes, se interese por conocerle. Lo que ocurre es que cuando el miedo llega lo primero que intentas es defenderte. Lo malo, es que hay defensas que si se basan en el ataque, pueden volverse en contra de uno y a Pablo Iglesias eso de que “que hablen de mí aunque sea mal” le ha venido como anillo al dedo.

Esta es la crónica habitual de un día como otro cualquiera…