TELE-CARNAVAL



Que bonito es el carnaval, con sus disfraces, sus murgas, sus comparsas, sus reinas y reinonas y el espectáculo de color que hace que durante unas cuantas semanas lo gris se torne colorido y lo triste se vuelva alegre. Hasta la más odiada de todas, la crisis, este año se ha disfrazado de “risis”, aunque seguro que para pasar desapercibida, pero bueno.


Este año las carnestolendas capitalinas han elegido como alegoría, la televisión. Esa gran cajita mágica que nos ha visto crecer y ha moldeado nuestra educación. Para los más mayores, como es mi caso, con programas educativos e infantiles en horarios adecuados. Para los más jóvenes, con “reality´s shows” y programas del corazón, en horarios inadecuados, donde lo único que hacen es sacarse las tripas unos a otros y maleducar a los tele espectadores, Aunque ese no el motivo de esta editorial hoy, lo comento porque se me calienta la boca y empiezo a despotricar…


La cuestión en sí es la alegría y el desparpajo que muestran aquellos que, aunque lo están pasando económicamente mal, buscan la forma de disfrutar del carnaval a través de su ingenio y con los disfraces más divertidos. Para las personas que aún no sepan de que disfrazarse, yo, como siempre y por una cantidad muy pequeña de dinero, les voy a dar alguna idea.


Dado que este año el carnaval va sobre la televisión, se podrían disfrazar, y hablo de series, películas o programas míticos de la pequeña pantalla, como por ejemplo: “Con ocho basta”, de esta forma se podrían disfrazar de recibo bancario impagado que no pasara de esta cantidad. O de dependienta de la serie “Farmacia de Guardia”, eso sí, sin olvidarnos de incluir dentro de nuestros productos la píldora post-coital. Sin embargo, los jóvenes de ahora se podrían disfrazar del protagonista de “Los Mundos de Yuppie” que es donde de verdad se creen que viven y en lo único que piensan es en tener “El coche fantástico”, bueno, a lo mejor fantástico no, pero tuneado seguro que sí.


Y es que en estos tiempos tan malos que vivimos hasta los políticos que conforman el ejecutivo estatal se han disfrazado de un grupo de valientes que ayudaban a los más desfavorecidos, “El Equipo A”. “A” de anticrisis, aunque en esta ocasión por mucho que lo intentan nunca acaban con la conocida frase de Hanibal, su jefe: “Me encanta que los planes salgan bien”. Hasta Obama se ha disfrazado de “El Gran Héroe Americano” y como le pasaba a su protagonista, parece que no acaba de hacerse con los poderes de su traje.


La razón en sí de esta editorial no es otra que la de animarles a que se disfracen de lo que quieran, que no hace falta gastar mucho, es más, si lo piensan, no hace falta ni gastar, mejor guardar los pocos euros que tenemos para algo más necesario. Con algo de ingenio y con mucho humor, una de las fiestas más queridas de nuestra tierra no tendrá porque dejar de ser colorida. Yo mientras ustedes se confeccionan su traje, preparo el mío, que consiste en aflojarme un poquito el elástico de este careto que llevo y mientras voy cantando: “Carnaval carnaval, carnaval te quiero, eso sí que el año que viene…con algo más de dinero…”


Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.



Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s