MÁS PRESIÓN SOBRE MI PENSIÓN…

El Ministro de Trabajo, Celestino Corbacho volvió ayer a asustar al pueblo español, sugiriendo que los ciudadanos de este país deberían contratar un plan de pensiones privado. Según Corbacho, esta afirmación la hizo para hacer ver que estaría bien tener una alternativa que complemente lo que es la pensión pública, unas pensiones, como aseveró, que están aseguradas hasta el año 2025. Pero…¿y los qué pasemos de ese año?


Cuando leo noticias de este tipo empiezo a preguntarme cosas, y no cosas del tipo, ¿hay vida después de la muerte? o por qué el Pato Donald no lleva pantalones y sí una chaquetita, no, esas no son las preguntas que me formulo a mi mismo en un irritante ejercicio de flagelación mental. Lo que me pregunto es por qué no leo u oigo o veo nunca una noticia económica que me alegre el día.


Dice el ministro que debería tener una pensión privada que se sume a la paupérrima cantidad que me dará el estado el día que me jubile. Pero cómo se le ocurre proponer una alternativa de este tipo cuando lo lógico es que intente vivir con 400 y pico euros como hacen a día de hoy la mayoría de jubilados de este país. ¿Qué pasa? ¿Qué ahora voy a tener que ir de rico cuando sea viejo?


Lo más curioso es que no se como a alguien con tanto poder, ya no solo institucional, sino también mediático, propone en un país con más de 4 millones de parados y con el resto que tienen la suerte de tener trabajo, cuyos congelados sueldos mantienen hipotecas astronómicas, que encima inviertan en un plan de pensiones para el futuro. Yo más que invertir en un plan de pensiones para el futuro, optaría por pedir más dinero en mi préstamo hipotecario del pasado.


¿Y si en realidad después del año 2025, nos encontramos no sólo con que las máquinas dominarán el mundo sino que además, los que hemos currado tanto por un sueldo tan mísero y una cotización igual de pobre, no tenemos derecho a pensión alguna? ¿Qué va a pasar? Pues que nos comeremos unos a otros porque no tendremos dinero ni para comprarnos un “Japi Mil”…


Si triste me parecen las alternativas económicas para el futuro de este país, más triste me parecen las opciones catastróficas “sugeridas” por aquellos que presumen de tener algo que el resto de ciudadanos no podemos permitirnos. Porque ¿si el señor Corbacho tiene un Ferrari para complementar una buena conducción con la fiabilidad de un motor irrompible, se le ocurrirá también recomendarnos que nos compremos uno? Espero que no sea así porque no podría mantener dos coches iguales con mi sueldo.


Lo único que deseo es que todos podamos tener una vejez tranquila y sin aprietos económicos por eso hoy haré referencia a la máxima de Jonathan Clemens en la que decía que “La jubilación es como unas largas vacaciones en Las Vegas. La idea es disfrutarlas al máximo, pero no hasta el grado de que se nos acabe el dinero.”



Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s