TODO A 1 "CHINO"



Ya son un millar los empresarios chinos que se han afincado en Canarias. Si en su día fueran los comerciantes hindús, conocidos por todos como los indios, los que se adueñaran del mercado canario, ahora son los asiáticos los que están arrasando con los locales de negocios y con el sector del comercio.


Ante tal intromisión, Hacienda, ni corta ni perezosa, ha puesto en marcha una exhaustiva investigación para evaluar a las más de mil empresas que operan en nuestras islas y evitar de esta forma el fraude fiscal que puedan estar generando.


La alarma ha saltado al ver que los empresarios chinos han comenzado, ya no ha poseer la gran mayoría de negocios habidos y por haber y de los que ahora haré un resumen, hablo de grandes naves industriales ubicadas en diferentes polígonos. El volumen de estos almacenes da grandes posibilidades a los asiáticos a la hora de proveer a sus comercios.


El mayor problema con el que está contando el empresario canario ante tal intromisión, es la rotura de mercado que está produciendo el sector empresarial chino en nuestras islas ya que no sólo está acaparando la mayoría de los locales de negocio sino la forma de trabajar que tienen en el continente asiático les reporta grandes beneficios, por la gran competencia existente en sus países de origen y por el poco coste salarial que les generan sus negocios.


Para ahondar más sobre el asunto y fundamentar esta interesante editorial con un trabajo periodístico exhaustivo, me di un paseo por la Calle de la Naval en Las Palmas de Gran Canaria, antes de tomarme unas cañas con unos amigos en el paseo de las Canteras y después disfrutar de un día de playa. Pues como les decía, en mi recorrido que duró 11 minutos, pude ver que lo que antes eran comercios canarios, estos se habían convertido ahora en empresas chinas.


Encontré una tienda sólo de pulseras. Una sólo de zapatos. Una sólo de pendientes. Una sólo de ropa. Una sólo de cortar pelos, o sea una peluquería…y así pasando por todos los sectores comerciales habidos y por haber, incluso encontré una tienda de chinos, sólo de chinos, de pantalones chinos me refiero. Quizá lo más curioso de todo esto es que me daba la impresión de que todas las tiendas estaban conectadas entre sí porque en su interior el dependiente parecía ser el mismo. O eso, o es verdad eso que dicen de que todos los chinos son iguales.


El informe elaborado por mí para esta editorial incluía una entrevista con un trabajador chino, curiosamente él mismo que antes nombré, ya que sólo estaba él en todas las tiendas, para conocer cuales son las condiciones por las que trabajaba. El citado dependiente me comentó que su salario es inferior al de los trabajadores de Canarias, de ahí que trabajen el triple que nosotros, para conseguir cobrar lo mismo. En cuanto le pregunté por las vacaciones, me dijo que China era un lugar muy bonito para pasarlas. Así que entendí que no sabía lo que eran y creo que ni lo sabrá.


Para terminar mi investigación decidí entrar en lo que antes era un “Todo a 100”, y que luego se convirtió en un “Todo a 1 euro” con la llegada de la moneda única, moneda que únicamente llegó para joder, todo sea dicho. Pues el local asiático tenía de todo. Ferretería, menaje, hogar, ropa, artículos de regalo, momias, etc…


Y para que no se notara que sólo estaba curioseando decidí comprar una película que me da que hablaba sobre algún miembro de la Real Academia de la Lengua Española y sobre el sillón que ocupaba, ya que en la portada se leía “X” en grande. Cuando fui a pagar le di un euro por mi artículo y me preguntó el empleado, ya saben, el que atiende todos los negocios de Canarias, por lo que veo, por qué no cogía el resto. Como no le entendí, le insté a que me explicara a que se refería, me acompañó a la puerta para indicarme que la tienda es de “Todo a 1 euro”. Por lo que todo lo que allí había costaba un euro y ahora era mío.


Ahora he tenido que alquilar una nave a un chino en el Sebadal para que me guarde lo comprado ese día y es que cuando se habla de negocios y de asiáticos es verdad lo que dicen: Sudan tinta china para trabajar como chinos y todo para que al final no quede en un cuento chino…


Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Anónimo dice:

    Vaya, ni un sólo comentario a un escrito tan divertido! Y yo que he llegado aquí buscando pantalones de corte chino… Un saludo desde Barcelona! 🙂

  2. Anónimo dice:

    hijos de puta

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