APATRULLANDO LA CIUDAD…

La policía local del Sur de Gran Canaria realizará la mayor parte de sus servicios a pie y menos en coche. Ese es el titular y la noticia en sí. La medida llevada a cabo por el consistorio de San Bartolomé de Tirajana responde a un plan de austeridad con el que se pretende ahorrar combustible. De esta forma sus agentes tendrán que patrullar en bastantes ocasiones a pie, cuando antes realizaban sus trayectos en los vehículos oficiales.

Pero se imaginan la repercusión que puede tener esto en el mundo del crimen. El que un caco sepa que su perseguidor va a ir a pie le pone las cosas muy fáciles. Hasta con una patineta sería más rápido que los agentes sureños, con todos mis respetos a la autoridad obviamente. Pero qué hacer en un caso de emergencia en el que ha habido un tirón, por ejemplo, y los ladrones salen a escape en una moto. Como uno de los agentes no sea el plusmarquista Usain Bol,t creo que los ladrones escaparán casi seguro.

¿No seria mejor buscar una alternativa para estos pobres policías que tendrán que pisar el caliente asfalto de la zona sur a través de muchos kilómetros a diario? Quizá el ir en bicicleta no sería una idea tan descabellada puesto que los agentes de la ley irían más ligeritos y encima harían deporte, algo que en el caso de algunos, les vendría bastante bien.

¿Y la cantidad de denuncias que se recogerán contra la policía por abuso de la autoridad? ¿Nadie ha pensado en eso? Porque aquel ladrón que sea apresado en Maspalomas y que tenga que ir esposado caminando hasta la comisaría de Playa del Inglés probablemente habrá cumplido su condena con la penitencia de andar tantos kilómetros para luego encima ser encarcelado. Hasta he oído que en el sur han tenido que cambiar los derechos de los detenidos. Ahora el policía tendrá que decir: “Tiene derecho a caminar. Cualquier cosa que diga podrá ser utilizada en su contra y tendremos que dar un rodeo. Si no dispone de preparador físico, le asignaremos uno de oficio.”

Lo malo de todo esto es que es el principio de una cadena ya que si a esta medida de ahorro le seguirá la de cambiar las pistolas reglamentarias por pistolas de agua cuyo único coste será agua del grifo y no balas y la de cambiar las porras de goma por palos de volador de las fiestas patronales, será un problema que dejará a la policía en muy mal lugar.

Mucha paciencia para los agentes cuyos gemelos se convertirán en rocas después de tantos y tantos kilómetros “pateados”. Ya lo decía la famosa canción: Agente no hay camino, se hace camino al patrullar…

Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s