EL MUNDO A SUS PIES…

Es increíble la emoción, el sufrimiento y las lágrimas de alegría de millones de españoles que estuvimos pendientes de la televisión y la radio en el encuentro deportivo más importante de la historia de nuestro fútbol.


Durante unos días, el sentimiento de la “Roja” y su bandera llenaron balcones, azoteas, tiendas y demás emplazamientos en los que podíamos verla ondear. Incluso han sido muchos los que con el ímpetu de lo que podía conseguir nuestra selección tras haberse situado en la final del Mundial, fueron a trabajar toda la pasada semana con la camisa de la selección o, los más atrevidos, con la cara pintada con nuestra bandera.


Pero qué mueve a un país a unirse a través del fútbol. El patriotismo nació nuevamente y como ya sucediera en la Eurocopa de 2008, durante este mundial y concretamente en la final de ayer, todos fuimos amigos, hermanos y españoles. Esto tiene una lectura lógica y es que el orgullo de saber que cuando algo se está haciendo bien sale a relucir conforme tenemos la oportunidad de poder hacerlo.


A las 19:30 de la tarde del domingo 11 de julio, millones de españoles vimos como 11 jóvenes, su entrenador y el resto del equipo se dejaban la piel para no defraudar a un país que lleva años sufriendo por la mala suerte que le ha acompañado durante décadas en este tipo de competiciones. Y sí, aunque ganamos la historia ya se había escrito con letras mayúsculas.


Un pulpo dijo que nos alzaríamos con la copa del mundo, y no se equivocó para ser un animal que vive en una pecera y come mejillones, el cefalópodo tuvo buen ojo. Pero lo más importante de todo esto, independientemente de la victoria o la derrota fue que, por un mes España vivió de la ilusión que de los jugadores de la selección emanó a cada pase que daban, con cada gol que marcaban, con cada falta que sufrían y que demostraba que si caes puedes volver a levantarte y seguir luchando. Por un mes, los españoles olvidamos que tenemos hipoteca, deudas, paro, recesión y un sinfín de términos que se suplantaron por “Villa, Villa, Maravilla”, “San Iker Casillas” o “Yo soy Español, Español, Español”…


Ahora sólo cabe esperar que el haber conseguido el campeonato, nos beneficie tanto como los analistas económicos apuntan ya que como argumentan, aquellos que obtienen triunfos deportivos ven como su economía sufre una ligera mejoría y un repunte de la confianza en ese país. Pues si esto es así, gracias Selección Española por habernos dado un empujoncito para seguir adelante y sobre todo gracias por conseguir que después de tanta celebración por haberse quedado campeona yo y millones de españoles estemos hoy con esta resaca, pero como dicen, “Sarna con gusto no pica…”


Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s