OPERACION IDA Y VENIDA…

Aun me sorprende el interés humano que hay cuando se habla de vacaciones. En un país con mas de 4 millones de parados, es ilógico que podamos pensar en que este sector pueda tener vacaciones debido a su estado económico. Pues no señores, como todo hijo de vecino, que seria lo mismo que decir; “como todo Manolito el niño gordito del cuarto piso”, este fin de semana, media España se ha tirado a la calle para marcharse de vacaciones, la otra media sin embargo, retornaba de las mismas.


Lo sucedido en esta ocasión podría haber sido vaticinado por cualquier tarotista del tres al cuarto ya que si, en un mismo fin de semana coincide el fin de julio con la entrada de agosto, lo simple y llano es que sea el fin de semana ideal para no ir a sitio alguno. Pues yo como soy un cabezón y en esta ocasión no hablo de mi radio craneal, decidí disfrutar de un dia de playa.

El dia indicado para realizar mi travesía fue el sábado, puesto que el viernes los desplazamientos eran mayores y así evitaba a aquellos que comenzaban su periplo estival. Sorpresa la mía el sábado cuando salgo a la carretera bien temprano, a eso de las 12 del mediodía, y me encuentro que la autopista es una gran hilera de hormiguitas mecánicas, el mundo se me vino abajo. Tras recoger el periódico del suelo, decidí que debía continuar.


Calculo que circulaba a -20km/h porque cada vez veía mas lejos mi llegada a la playa. Así que cuando me encontraba a la altura del aeropuerto, mas o menos a las 6 de la tarde, me desvíe, entré en la terminal regional, y para “terminal” de fastidiarla, saque un billete de ida y vuelta a Playa del Inglés. Lo que no me dijo la bella señorita del mostrador fue que por culpa de la huelga encubierta de controladores aéreos, la hora de salida se retrasaba. Ante mi desesperación pensé en dejarlo todo e ir en tren, pero luego recordé que este aún no se ha construido y puede que ni llegue a hacerse.


Y no se creerán ustedes donde estoy ahora. Pues todavía en cola, pero para volver desde el aeropuerto puesto que esperando y esperando en esos cómodos sillones de la terminal, me quede dormido y me dieron las tres de la tarde del domingo. Y lo peor de todo es que encima durante mi letargo, a algun ilustrado le dio por vaciarme la nevera que llevaba a la playa y se comió mi potaje de berros y se tomo mi Clipper de fresa.


Bueno, solo espero poder llegar a tiempo a casa antes de que termine agosto pero conociéndome seguro que me vuelvo a equivocar y acabo igual que ahora. Y es que ya lo dijo la escritora francesa Gabrielle Sidonie: “Los viajes sólo son necesarios para las imaginaciones menguadas”


Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s