SAL(IDA) PERO NO DE(VUELTA)

El sueño de viajar al espacio ha pasado por la mente de todos en alguna ocasión. Ver la Tierra desde fuera, en todo su esplendor, además de flotar y sentir la experiencia de la falta de gravedad. A día de hoy, son muchos los multimillonarios que gracias a suculentas cantidades de dinero han tenido la oportunidad de disfrutar de un placer tal. Pero ahora, somos el resto de terrícolas los que podremos dar ese salto y saber qué se siente fuera de nuestro planeta. Sólo hay un problema, la oferta que he encontrado para que así sea, es solo de ida y no contempla vuelta alguna.


Y es que un grupo de científicos han asegurado que es necesario el envío de humanos al Planeta Marte para recuperar el espíritu de grandes colonizadores como Cristóbal Colón o Ronald Amundsen pero con la salvedad de que estos vayan, pero no vuelvan. Eso sí, irían provistos con víveres y todo tipo de artículos necesarios. Por lo visto, esta sugerencia nace, ya no para evitar la superpoblación de nuestro planeta, sino más bien por el elevado coste que generan las misiones de regreso a la Tierra y la posterior rehabilitación de estos tripulantes que suele durar años.



¿Se imaginan ustedes un ‘cambio de aires’ de este tipo? Vivir en un planeta para nosotros solos. Sin polución, sin corrupción, sin Belén Esteban. Sería el sueño de aquellos que disfrutamos con la tranquilidad. Pero el contrapunto lo podríamos encontrar en lo que dejaríamos atrás. Los paseos por la playa, correr por el campo o el simple echo de dar una vuelta en el coche con la ventanilla bajada.


Así que creo que prefiero quedarme en la Tierra por dos sencillas razones. Una.- Porque aquí podré seguir disfrutando de lo que me gusta, algo que en Marte me será imposible. Y dos.- Porque la polución, la corrupción y Belén Esteban será cuestión de tiempo que lleguen a tierras marcianas. De todas formas y para que vayan avanzando en los envíos, ya he apuntado a mi suegra en la primera expedición puesto que le encanta viajar. Por cierto, no sé si comenté que era un viaje sin retorno ¿verdad?


Esta es la crónica habitual, de un día como otro cualquiera.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s